2.4.06

Desde la cocina


Img: D. Lo Ruso | 1995

A título personal y hablando desde la cocina donde se preparan los futuros potajes de sentido. En la apuesta y la falta de toda certeza puede uno encontrarse con un resultado inesperado, gratificante o ver reflejada su propia insolencia. Así es que venimos desarrollando el trabajo práctico sobre géneros discursivos, tratando de buscar intersecciones entre lo verbal y lo visual. ¿Por qué hablé de "especulación" en la presentación del TP? Porque de ello se trata. Estamos transitando el incómodo territorio de la suposición y la hipotesis, más o menos meditada o fundamentada, sobre un objeto. No quiero realizar un elogio de la insolencia (que bien podría convertirse en una apología de la ignorancia), sino más bien situarme y situar a mis interlocutores en el escenario correspondiente. Sin una conciente y aguda investigación, el trabajo se fractura. Transcribo aquí algunas respuestas a preguntas frecuentes.

1) ¿Cómo reconocer un género discursivo?
Por condiciones temáticas (¿de qué habla?), estilísticas (¿que impronta particular tiene para hablar sobre ello?) y de producción (¿cómo genera lo que dice?). Los géneros nacen de las prácticas y pueden ser "etiquetados" con el nombre de la práctica misma (medios de
transporte colectivo de pasajeros, venta minorista de verduras) pero es una acción que no aporta beneficio alguno.

2) ¿Cada actividad u oficio tiene su género?
No necesariamente. Muchos oficios pueden coincidir en un mismo género, o en un oficio, articularse varios géneros. Por eso es que se habla en general de "prácticas". Estrictamente, Mijail Bajtín habla de "esferas de la actividad". Tal vez podemos reconocer qué es estable y qué no en la manera de hablar de distintas actividades (por ejemplo, venta ambulante, más allá de lo que vendan). Parte del TP tiene que ver justamente con poder reconocer estabilidades en la forma de construir enunciados visuales.

3) ¿Qué es un género discursivo?
Un tipo relativamente estable de enunciado. Como las actividades cambian, los géneros cambian. No son trascendentes o independientes del hacer. Están ligados íntimamente con la realidad cotidiana de las acciones. Hace 10 años, los web sites institucionales hablaban de una
forma muy distinta a la que lo hacen hoy. Y hace 20 años no existía el género, porque no existía la actividad. No necesariamente el registro de un género está ligado al relevamiento de una actividad marginal. Donde hay una actividad (de la naturaleza que sea, pornoshop o capilla) podemos pensar en la existencia de un género.

4) ¿Cuál es la diferencia entre género y estilo?
El género es el producto de una construcción social, no de una decisión individual. El género nos viene dado. El estilo es esa manera individual y particular de apropiarse de las cosas y decirlas. Cada género permite en mayor o menor medida la expresión de un estilo
individual. Por ejemplo, la señalética es bastante restrictiva en comparación con la cartelería promocional. Sin embargo, podemos identificar claras diferencias estilísticas si comparamos la señalética de los distintos shoppings.

5) Si dudan sobre una foto, pregunten lo siguiente: ¿hay alguien que me habla en esta imagen? Todo enunciado tiene como característica la autoría. Un autor, alguien que dijo algo a un otro en un momento determinado. Si no reconocen a un otro que les habla en la imagen, la fotografía está mal realizada (porque no muestra lo que se quiere evidenciar) o el objeto fotografiado es irrelevante para el rastreo que están realizando.

Carlos Carpintero

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Where did you find it? Interesting read » » »

ale_wolko dijo...

Gracias Carpinteroo!!! era lo q me faltaba para entender un poco mas este tp!! me voy a sacar fotos a ver q salee!! :)

Carlos Carpintero dijo...

De nada, ale_wolko, me pagan para esooooooooo...